viernes, 6 de abril de 2018

Cuídate de mí - María Frisa


La reseña que hoy os traigo también tiene que ver con el grupo #SoyYincanera, ya que gané la novela en uno de sus sorteos, aunque bueno, en un sorteo muy especial porque conseguimos hacerlo Trending Topic por la pugna que hubo para conseguir esta novela que, para muchos, era todo un objeto de deseo. Una pugna sana, eso sí, porque la mantenemos en igualdad de condiciones y teniendo como única premisa la de divertirnos durante un par de horas.  En esta ocasión la novela se encuadra dentro del género de novela policíaca, que, junto con la negra, son mis preferidas.

Después de tener la suerte de conseguir uno de los diez ejemplares que se sorteaban, en el grupo se hace una Lectura Simultánea, en la que participamos los ganadores de la novela y tod@s l@s yincaner@s que se quieran apuntar, bien porque han comprado la novela o porque las editoriales se las han regalado. Lo cierto es que cada vez la participación es más numerosa y además de ser divertido compartir y comentar las frases (que a veces son párrafos enteros) que nos impactan o nos desconciertan, siempre ponemos especial cuidado en no spoilear, lo que nos permite ver matices que muchas veces pasan desapercibidos.



Como os decía, la lectura resultó una delicia, prácticamente todos estábamos de acuerdo en lo esencial de la novela, con las discrepancias lógicas según los gustos, pero siempre desde el respeto y la libertad de exponer nuestra opinión personal. Y ya, sin más paso a exponeros lo que para mí ha supuesto esta novela:

Datos técnicos:
·       Título: Cuídate de mí

·       Autora: María Frisa

·       Editorial: PLAZA & JANÉS

·       Páginas: 476

·       Fecha publicación: febrero de 2018

·       ISBN: 978-84-01-02081-0



La autora:
Licenciada en Psicología Clínica y en Trabajo Social, es autora de la serie “75 consejos” y su obra narrativa, de la que ha vendido mas de 150.000 ejemplares, ha sido reconocida con las de 810 galardones nacionales e internacionales.

Cuídate de mí es una novela de intriga que se centra en la unidad especial de la Policía Nacional encargada de investigar los delitos de violencia contra la mujer y en la situación emocional de las víctimas.  A partir de su experiencia como psicóloga y de las entrevistas que ha mantenido con profesionales que trabajan en este sector, 

María Frisa ha escrito una obra de ficción en la que reflexiona sobre los porqués de estos crímenes, sus consecuencias y las formas de combatirlos.

Sinopsis:
«Dos de la madrugada. La chica tropieza al andar, ha bebido demasiado. Él la sigue a cierta distancia. Las calles están vacías, es difícil que la pierda de vista. Solo necesita encontrar el momento adecuado, un rincón oscuro. Al principio, quizá se asuste, tal vez grite. Pero luego todo irá bien. Él sabrá cuidar de ella esta noche...»

Cuando una pareja de policías del Servicio de Atención a la Mujer afrontan un macabro asesinato relacionado con un caso de violencia de género, tendrán que enfrentarse no solo a un misterioso homicida sino también al cuestionamiento de sus propias convicciones morales.

Con una trama descarnada y adictiva, un desarrollo repleto de giros y sorpresas, un final inesperado y una pareja de inspectoras fuertes, carismáticas y complejas, Cuídate de mí es la novela negra del año.

Mi opinión:
Cuídate de mí es una novela de la que se puede hablar largo y tendido, pero si tengo que decantarme por una palabra que la defina, escogería "impactante".



Impactante porque nos presenta a dos mujeres, policías, que trabajan juntas, pero que no son amigas, ni siquiera se entienden, cada una tiene su personalidad. Sus vidas particulares y sus circunstancias personales son muy distintas e incluso su forma de trabajar, pero ambas son profesionales y, como tal, se tragan todos los sapos y dejan de lado sus problemas en pos de un trabajo que aman por el que lo dan todo.



Impactante porque estas dos mujeres se enfrentan a casos sobrecogedores: pederastia, maltrato de género, asesinatos, violaciones, etc. y en su vida particular tampoco lo tienen fácil, traumas infantiles, acoso, recuerdos, etc.



Impactante también, porque la autora, a pesar de la dureza de estos casos que trata los presenta desde el respeto, sin recrearse en lo escabroso, sin saña. Y sería muy fácil hacerlo, dada la variedad de delitos, que en la novela se exponen.



Impactante porque, aunque es una novela negra, muy negra, nos encontramos con descripciones de la ciudad de Zaragoza que te invitan a coger el coche, el Ave o lo que te pille a mano y plantarte allí, a ver esos lugares que con tanto amor nos describe.



Y podría seguir poniendo muchas más cosas que me han impactado, pero dejaré mi último comentario para ese giro final que impacta dolorosamente y que nos deja con el corazón en un puño y la necesidad de seguir leyendo a María Frisa, porque no se puede ser más buena como ella lo es describiendo una realidad tan espantosa, tan dura, pero que está ahí, a la vuelta de la esquina si es que no la tienes dentro de casa.

Conclusión:
Una novela muy bien escrita que merece la pena leerla, aunque no te guste el género. Esta novela te abrirá el corazón y la mente, entenderás el tipo de sociedad en la que estamos viviendo, porque estos casos existen, porque están ahí, en cualquier lugar… y que no por no leer sobre ello van a dejar de ocurrir.

Esta reseña participa en la iniciativa #SoyYincanera



viernes, 23 de marzo de 2018

El color de la luz - Marta Quintín

Algunos de vosotros os preguntaréis qué hago yo últimamente reseñando novela tras novela. La respuesta es muy sencilla:  desde que empezó la iniciativa #SoyYincanera es vertiginoso el ritmo de novelas que estoy leyendo y reseñando.  
La novela que hoy os comento rompe esta tendencia, pues casi siempre leo novela negra y criminal y ésta (tengo claro) que no lo es, aunque no sé cómo calificarla, porque más bien sería una novela de desamor y que yo sepa ese género no existe, ¿no?. Y no sé en qué estilo encajarla, mejor decididlo vosotros mismos…

Datos técnicos:


Título: El color de la luz
Autora: Marta Quintín
Tapa blanda: 432 páginas
Editor: SUMA 
Fecha de Edición: febrero de 2018
Colección: SUMA
Idioma: Español
ISBN: 978-84-9129028-5





La Autora
Marta Quintín Maza nació en Zaragoza un 6 del 6 del 89 y cuando tenía cuatro años la subieron a una mesita de su clase de párvulos para que les contara a los demás niños una historia de su elección. Eligió la de “Cenicienta”.  Desde entonces lo único que recuerda del resto de su vida es haber contado unas cuantas más. Como aquellas con las que ganó varias veces el premio Tomás Seral y Casas de relato corto o las que ha recogido como periodista en la agencia EFE, la Cadena SER, y la NASA española, o esa otra que se llama “Dime una palabra” y que es su primera novela publicada al calor de los rascacielos de Nueva York. La historia más reciente de todas las que ha contado es “El color de la luz”. El resto están por venir.

 Sinopsis
Blanca Luz Miranda es una empresaria de éxito. Su objetivo: amasar una gran fortuna para comprar arte. La adquisición, en una subasta de Nueva York, de uno de los cuadros más inquietantes del pintor Martín Pendragón cumplirá el sueño de esta anciana de ojos enigmáticos. En esa misma sala una periodista observa la escena con interés, está convencida de que tras ese pago millonario se esconde un secreto y hará todo lo posible por descubrirlo. Lo que no sabe es que será Blanca Luz quien decida cómo se escribe su historia.

Marta Quintín construye con maestría una novela que explora diversos tiempo y lugares (España, la Guerra Civil, el París artístico de los años veinte, Nueva York…) y plantea una historia de amor descarnado, imposible por la propia naturaleza humana, por la inseguridad, el miedo; por la incapacidad de reconocer que tal vez el error fue no amar.  Una novela llena de matices, veladuras, fricciones, secretos, que nos descubre que toda obra de arte esconde una historia que puede redimirnos.

Los personajes: 
 La familia Miranda:
Francisco Miranda, el padre. Viudo.  Había abandonado su profesión de pintor y llevaba varios años dedicando su tiempo a dar clases de pintura.  Junto con sus dos hijas Blanca Luz y Sofía se traslada a una “vieja ciudad norteña” para dar abrir una pequeña academia en la que impartir clases de pintura a jóvenes con facultades.

Blanca Luz Miranda.  Es la hija mayor de Francisco.  Una joven de una extraordinaria belleza, en la que sus ojos de un color indefinido, llaman poderosamente la atención, Blanca Luz es una jovencita con gran personalidad y carácter, extrovertida y simpática y, muy práctica, ella se encarga de llevar la casa desde que su madre murió.  Es una persona con la durante casi toda la lectura es difícil empatizar, aunque al final nos da una sorpresa.   

Los Alumnos:
Martin Pendragon. Cuando la Familia Miranda se cruza en su camino, Martín, con catorce años, esta trabajado como albañil pero siempre había querido ser pintor, y una simpática circunstancia le hace merecedor de una de las tres plazas que el señor Miranda tiene en su academia de pintura.

José María Casabella (Chema) un joven que se presentó directamente a la academia interesado en aprender a pintar y que el señor Miranda admitió tras superar la prueba de destreza a la que le sometió.  Chema tiene una gran importancia en la novela, pues por su calidad humana se convierte en el mejor amigo de nuestros dos protagonistas.

Y el tercero de sus alumnos era Eduardo Izquierdo, llego a la academia recomendado por un amigo del profesor quien conocía a sus padres, procedía de una familia bastante acomodada, dedicada al negocio del cuero. Alto, bien parecido, pero que no destacaba en nada y enseguida pasaba desapercibido.

Escenarios:
 La historia de Blanca Luz Miranda y Martín Pendragon transcurre con el siglo XX y nos muestra también los acontecimientos importantes en los escenarios en los que nuestros principales protagonistas, Martín Pendragon y Blanca Luz Miranda se mueven. 

Pendragon, desde esa “vieja ciudad norteña” que nunca sabemos cuál es, se traslada a vivir a París, ciudad que es la cuna del arte, donde viven los pintores más importantes del momento.

Allí Pendragon se aloja en La Ruche (la colmena), una comuna de artistas de diversas ramas, en la que es acogido y donde puede vivir, pintar y aprender de todos los demás artistas con los que convive. Con Pendragon conocemos como es la vida de los grandes pintores del siglo XX con los que traba amistad.

Mientras tanto, en España, se ha declarado la guerra civil y vivimos las vicisitudes por las que atraviesa la familia Miranda.  

Mi opinión
La novela está estructurada en un prólogo, trece capítulos y un epílogo.  Los capítulos son largos y densos pues la autora escribe con un vocabulario muy extenso que, utiliza dependiendo de la época en la que está transcurriendo la acción. Un largo periodo, que transcurre desde 1919 hasta los años 80 del pasado siglo. Esta narrado en primera y tercera persona

En el prólogo, la autora comienza el relato en 1982, en Nueva York.  En una casa de subastas han sacado a la venta la obra cumbre de un famoso pintor español: Martín Pendragon.  En la sala se encuentra una joven reportera, también española, que trabaja para una agencia internacional de noticias y que estaba cubriendo el evento.  Ella es testigo directo de la venta de este cuadro por una cifra récord veinte millones de dólares, cifra que hasta entonces nadie había pagado antes por un cuadro.
La joven periodista, de la que no sabemos su nombre, se sorprende cuando ve que la compradora es una anciana y cuando se entera quien es empieza a investigar y documentarse sobre ella, descubre que Blanca Luz Miranda, que así se llama la anciana, es una acaudalada empresaria a la que en una entrevista que le hicieron responde que únicamente “quería el dinero para comprar arte”. La periodista intrigada decide pedirle una cita para hacer una entrevista y tras duras negociaciones cuando por fin la consigue le propone escribir sus memorias, Blanca Luz Miranda, al principio se niega, pero pasadas unas semanas cambia de opinión, accede a ello y así comienza a escribir la biografía.

La historia es larga, y la autora va enlazando el presente y el pasado de los protagonistas a través de las cartas que el pintor escribió a su amigo Chema y de las conversaciones que mantiene con Blanca Luz Miranda. En estas conversaciones la anciana se desnuda ante la periodista, incluso contándole algunas cosas que nunca llegaron a suceder
 Una trama en la que te sumerges y viajas a través del tiempo con las vivencias de Blanca Luz Miranda y Martín Pendragon, que encierra una historia de amor, sacrificios y algo de misterio.

Esta reseña participa en la iniciativa #SoyYincanera

viernes, 9 de marzo de 2018

La semilla de la bruja - Margaret Atwood

Esta novela, es otra más de las que he ganado en el sorteo que el grupo Soy Yincaner@ viene organizando desde hace unos meses.  



Por propia iniciativa creo que no la hubiese comprado nunca, pero cuando las organizadoras del grupo presentaron la novela, supuse que si no les hubiera gustado no la habrían seleccionado para este fin y por eso me anime a participar en el sorteo, lo que conlleva una lectura simultánea y la publicación de una reseña el blog, tarea en la que ahora me encuentro.  


Lo cierto es que anteriormente ni había oído hablar de la novela ni de la autora, y pido perdón, (porque…y no quiero adelantar aun nada) esto último no tiene excusa. 

Datos técnicos:
Título: La semilla de la bruja 
Autora: Margaret Atwood
Núm.  de páginas: 336 págs.
Encuadernación: Tapa blanda
Editorial: LUMEN
Lengua: CASTELLANO
ISBN: 9788426404404


Sinopsis (fuente la contraportada de la novela)
Es un lunes cualquiera de enero, y Felix pasa el control de seguridad para acceder al centro correccional de Fletcher. Los guardias lo miran con simpatía y benevolencia; para ellos este hombre solo es el señor Duke, un cincuentón que en sus ratos libres se dedica a organizar funciones de teatro con los reclusos. El autor elegido siempre es Shakespeare, y este año el profesor les propone La tempestad.

Felix accede sin problemas al recinto de la cárcel, llevando consigo algo muy peligroso pero imposible de detectar a través de un escáner: son las palabras, aún vivas, robustas, sonoras, de una obra donde la venganza viaja a través del tiempo y se instala en el presente. Ensayo tras ensayo, con nuevos trajes y nuevas voces, los chicos de Fletcher, que quizá nunca antes habían oído hablar de Shakespeare, convierten la obra en algo muy personal. Ahí se encuentran con sus fantasmas y con algo de sí mismos que no sabían, pero hay más. Felix, ese profesor terco y a veces aburrido, el día del estreno de la obra también podrá vengarse de quien le arruinó en el pasado.
  
La autora
Margaret Atwood, nacida en Ottawa en 1939, licenciada en la Universidad de Toronto, es una de las escritoras más prestigiosas del panorama internacional. En 2008 fue galardonada con el Premio Príncipe de Asturias de las Letras y su nombre ha aparecido a menudo en la lista de candidatos al Premio Nobel. Tiene en su haber más de treinta volúmenes de poesía, numerosas colecciones de cuentos y quince novelas, entre las que cabe destacar El cuento de la criada (1983), La novia ladrona (1994), Alias Grace (1996), El asesino ciego -que en 2000 ganó el prestigioso Booker Prize-, y Nada se acaba. A eso se añaden la colección de ensayos titulada La maldición de Eva y los volúmenes de cuentos Érase una vez y Un día es un día.

La Novela
En el año 2015 Hogar Press, con motivo del cuarto centenario de la muerte de William Shakespeare, creo un proyecto internacional con una original iniciativa: The Hogarth Shakespeare. Para llevarla a efecto propuso a varios reconocidos autores internacionales que reescribieran una de las obras del conocido dramaturgo.
Los autores invitados a participar en esta iniciativa son: Jeanette Winterson con “Cuento de invierno, Howard Jacobson con "El mercader de Venecia", Anne Tyler con "La fierecilla domada", Margaret Atwood con "La tempestad", Jo Nesbø con "Macbeth", Tracy Chevalier con "Otelo", Edward St. Aubyn con "El Rey Lear" y Gillian Flynn con "Hamlet".
Penguin Random House publicará cada una de las obras que surjan en The Hogarth Shakespeare y en España las editará la editorial Lumen.
Con esto antecedentes, nos encontramos la novela de Margaret Atwood “La semilla de la bruja”, reinterpretación de la obra "La tempestad".
En esta reinterpretación, Atwood expresa, con su prosa sencilla, las vivencias de cada personaje, su pasado y su presente, pero el peso de la trama recae sobre Felix, el Director Artístico del Festival de Teatro Makeshiweg. Profesionalmente Felix se encuentra en lo más alto de su carrera artística, sus proyectos se cuentan por éxitos, aunque su vida personal no está a la altura, viudo, vivía con Miranda, su hija y cuando ésta contaba tres años muere repentinamente. 

Mientras Felix está preparando la escenificación de la obra de W.S. La Tempestad para el Festival de Teatro, aún en el proceso de duelo por la muerte de su hija, Toni, su ayudante le traiciona, usurpando sus funciones.   Obviamente la situación le supera y cae a un abismo del que sólo puede salir por sus ansias de venganza.




Felix, desaparece del mundo y se refugia en una cabaña en la que las condiciones de vida son muy duras, pero eso a él no le preocupa en esa cabaña encuentra un aliciente que le ayuda a sobrellevar su situación y además, Felix solo vive para preparar su venganza.


Van pasando los años y llega un momento en el que se da cuenta de que tiene que hacer alguna actividad y es así como llega a ocupar el cargo de director del aula de teatro del Correccional Fletcher.
 
Y Sigue pasando el tiempo, Felix lleva ya cuatro temporadas ejerciendo esta actividad cuando decide que la obra que representarán este año será La tempestad.  Mientras realizan los primeros pasos Felix se entera de una circunstancia que por fin le permitirá llevar a cabo la venganza y empieza a maquinar como ésta se va a producir.

Y el espectáculo continua, hay mucho trabajo que hacer, la selección de los actores, el reparto de las funciones, etc. etc. En el recinto penitenciario conoceremos a los presos, que se prestan jubilosos a la actividad artística.

Atwood nos presenta una variopinta representación de los caracteres de los personajes elegidos para la representación, esta es la dramatis personate:  

·        Próspero. El legítimo duque de Milan. Interpretado por el señor Duke, director y productor
·        Miranda. La hija de Próspero. Interpretada por Anne-Marie Greeland, actriz, bailarina, coreógrafa profesional
·        Ariel. Interpretado por Ocho manos. De constitución menuda. Antecedentes familiares de las Indias Orientales. Unos 23 años. Muy inteligente. Rápido con el teclado. Amplios conocimientos tecnológicos. Condena: pirata informático, robo de identidad. Suplantación. Falsificación. Cree que sus actividades están justificadas, piensa que está siendo un Robin Hood benévolo contra los malvados reyes Juan capitalistas de este mundo. Le traicionó un colega cuando se negó a piratear organizaciones caritativas que defendían a los refugiados. Interpretó a Rivers en Ricardo III
·        Caliban. Interpretado por piernas. Unos 30 años. Origen mestizo, irlandés y negro. Pelirrojo, con pecas, de constitución fuerte, hace muchas pesas. Veterano de guerra, estuvo en Afganistán.  El servicio de Veteranos no le pagó el tratamiento para los trastornos por estrés postraumático. Condena: robo con allanamiento, asalto. Ambas cosas relacionadas con el consumo de drogas y alcohol. El programa de rehabilitación en que estaba se canceló. Ha interpretado a Bruto, a la segunda Bruja y a Clarence. Es un actor excelente, pero quisquilloso
·        Fernando, hijo de Alonso. Interpretado por Niño prodigio. Aparenta 25, probablemente sea mayor. De apellidos escandinavos. Atractivo. Elegante, apuesto, convincente, puede parecer muy sincero. Condena: fraude; vendió pólizas de seguros de vida falsas a ancianos crédulos. Engañó sobre todo a emigrantes. Interpreto a Macduff y a Hastings en Ricardo III
·        Alonso, rey de Nápoles. Interpretado por Krampus. Debe de tener unos 45 años. De origen menonita. Rostro alargado y caballuno. Miembro de una red menonita que transportaba drogas desde México a Estados Unidos en máquinas agrícolas, bajo un manto piadoso. Depresivo. Interpreto a Banquo en Macbeth y a Bruto en Julio Cesar
·        Sebastián, Hermano de Alonso. Interpretado por El Pildoras. De familia de refugiados vietnamitas; su familia hizo grandes sacrificios para enviarlo a la Facultad de Medicina. Unos cuarenta años. Cree haber sido acusado injustamente. Condena: homicidio relacionado con las muertes por sobredosis de tres jóvenes estudiantes a quienes recetó en repetidas ocasiones analgésicos adictivos. Afirma que le imploraron que les ayudase.  Fácil de manipular. Interpretó a Buckingham en Ricardo III
·        Gonzalo, el viejo consejero de Alonso. Interpretado por Lápiz chueco. Calvo, con sobrepeso. Cincuenta y tantos. De origen wasp. Contable. Condena: desfalco. Inteligente, con veleidades filosóficas. Cree que su sentencia fue injusta. Los demás le respetan y creen que les ayudará con la burocracia cuando salgan. Interpreto a Casio en Julio Cesar, fue Duncan en Macbeth
·        Antonio, el hermano usurpador de Próspero. Interpretado por Ojo de Serpiente. De origen italiano. Delgado, hace pesas. Bizquea. Unos 35 años. Título en Derecho, que luego resultó ser falso. Condena: fraude inmobiliario; falsificaba escrituras y vendía propiedades ajenas. También dirigió un pequeño esquema Ponzi. Persuasivo, pero solo con quienes quieres dejarse persuadir. Se siente justificado. Cree que los demás son unos primos y merecen que los desplumen; eta convencido de que lo pillaron solo por un tecnicismo legal. Interpretó a Ricardo III. Buen villano
·        Esteban, un despensero borracho. Interpretado por coyote rojo. Veintitantos. Origen nativo canadiense. Condena: contrabando, tráfico de drogas. No cree que estuviese haciendo nada malo porque el sistema legal es ilegítimo. Interpreto a Marco Antonio en Julio Cesar y a la primera bruja en Macbeth
·        Trínculo, un bufón. Interpretado por Tiempozz. De origen chino por parte de uno de sus padres. Cara redonda, pálida. Copio su nombre escénico de la cadena de dónuts Timmy’s porque afirma que no tiene nada dentro de la cabeza. No es tan tonto como parece. Es un carterista consumado. Condena: dirigir una red de hurtos en tiendas. Afirma que le obligaron. Adivino en Julio César, portero en Macbeth. Payaso nato
·        Presentador. siempre emplean un presentador que va dando versiones resumidas de cada escena para que el público pueda seguir el argumento. Interpretado por Shiv. Originario de Nuevo México. Condena: asalto. Era el matón de una banda local. Personalidad extrovertida, buena voz. Interpretó a Lord Grey en Ricardo III
·        Contramaestre. Interpretado por El Vaina. Afrocanadiense. Tiene talento musical. Bailarín, no tan bueno como él cree, pero bueno. Condena: drogas, extorsión, asalto, vínculos con bandas. Habría sido un buen Caliban, pero hace falta para otras cosas.

Pero a pesar de ser una trama muy compleja, tiene momentos divertidos, protagonizados por el reparto, como cuando eligen, de entre el texto de la obra, la lista de las palabrotas que pueden decir durante la preparación de la obra, estás son:




Y, por fin, tras un arduo trabajo llega por fin el día de la representación y la venganza,  ese plato que se sirve frío, esta servida:




Conclusión
Esta novela, se lee y se entiende por sí misma, aunque no hayas leído la obra original de William Shakespeare  La tempestad, y dicho esto os diré que tanto la novela como la autora han sido un gran descubrimiento para mí.  Es una historia que no es fácil contarla, como tampoco es fácil vivirla.
 
También, me veo en la necesidad de decir, que creo que es una novela que puede no gustar a todos los lectores, por lo que me permito aconsejaros que, si habéis decidido leerla, lo hagáis con atención, os resultará inolvidable.

lunes, 19 de febrero de 2018

Lena - Daniel Vázquez Sallés




El autor:

Daniel Vázquez Sallés nació en Barcelona en 1966. Licenciado en Ciencias de la Información en la UAB, trabajó como técnico cinematográfico y guionista hasta que dio el salto a la literatura con Flores negras para Roddick. Entre las obras publicadas destacan la novela La fiesta ha terminado y los ensayos Comer con los ojos y Recuerdos sin retorno. Para Manuel Vázquez Montalbán.
Si tuviera que irse a una isla desierta, se llevaría un ejemplar de El factor humano, de Grahame Greene, y a la hermana gemela de Marion Cotillard, si la tuviera.


Desde que me apunté a la iniciativa #SoyYincanera no gano para alegrías. A menudo pienso que ya ni tengo que preocuparme en buscar información para elegir un libro u otro, que siempre he sido muy caprichosa cuando me veo en algún escaparate de una librería y muchas veces me han dado gato por liebre. Ahora son otras (en este caso, Carmina y Kayena), quienes lo hacen por mí y rara es la vez que se confunden. Como el requisito que ponen para conseguirlos es participar en los sorteos, que suelen ser bastante divertidos y facilones, la sensación de egoísta incorregible va creciendo en mi porque lo poco que puedo hacer al respecto encima me gusta y me divierte.

Es por todo esto por lo que Lena, de Daniel Vázquez Sallés llegó a mis manos: participando en su sorteo, mientras pasaba un rato muy agradable durante el cual me esforzaba por intervenir mediante tuits. A los pocos días los libros comenzaron a llegar y comenzó la Lectura Simultánea.
Para los que todavía no habéis vivido una experiencia como esta, me gustaría comentaros que es muy edificante. Imagino que todo aquel que se acerca a un blog de reseñas para ver qué nos ha parecido a quienes hablamos de ella lo hacéis también porque el mundo de la literatura os atrae. Pues bien, poder hablar de la novela con otras personas que la están leyendo a la vez, a las que vas conociendo poco a poco gracias a esta iniciativa es como pisar el séptimo cielo. He pasado y estoy viviendo unos momentos indescriptibles a cuenta de estas Lecturas; de hecho, empiezo a temer que algún día se acabe esta locura, porque los ratos que pasamos "al otro lado de Yincaner@s" no tienen precio. Las risas están aseguradas del mismo modo en que ves cómo, poco a poco, se empiezan a fraguar amistades.
Por poner un ejemplo, Lena ha venido a corroborar todo lo que os he dicho, porque a cuenta de ella ya estamos pensándonos en ir unos días a Tolstoi Farm, todos juntos, a pasar un fin de semana y, con esa excusa, dejar durante una buena temporada a Ana M., Mari y Kayena para que se conviertan en "aristócratas del crimen", porque lo andan pidiendo a gritos.
¿Y qué ha tenido esta novela en particular para que se nos haya hecho tan especial al grupo? Varios aspectos, sencillos de entender y difíciles de explicar porque considero que la mejor manera de acometer esta lectura es sabiendo lo imprescindible. Sin embargo, como por mucho que me esfuerce me va a costar la vida presentárosla de una manera atractiva, os dejo la sinopsis y desde ahí intentaré transmitir lo que para mí ha significado:

SINOPSIS:
 La primera vez que Martín vio a Lena en la playa tenía doce años y ya entonces supo que esa joven sería la mujer de su vida, pero para ello debería pagar un peaje: convertirse en un asesino a sueldo.
Y aunque quizá fue la casualidad la que cruzó su vida con el Posibilista, tal vez no fue tanta la coincidencia de asumir la condición humana de matar por encargo. Porque si algo estaba escrito no era su vocación, sino su amor demente por Lena, esa escritora fatal amada -y renegada- por sus semejantes.
Asumir la identidad de Knopfler y los infinitos riesgos que conlleva ser un criminal no fueron para Martín un impedimento, porque su objetivo final, Lena, era el regalo. Y es que, a fin de cuentas, Lena es la historia de amor a lo largo del tiempo entre un asesino a sueldo y una novelista.
Daniel Vázquez Sallés no juega con el lector, pero sí lo acompaña en un recorrido vital lleno de curvas y de guiños a la ciudad de Barcelona y a algunos personajes que en algún momento de sus vidas se han cruzado con el autor.

OPINIÓN PERSONAL:
Lo primero que me llamó la atención del libro fue el peculiar estilo del autor, ya que aunque desde la primera página te das cuenta del tono en que va a narrarse al estar escrita en primera persona por Martín-Knopfler, uno de los protagonistas (y no, ni el personaje es escocés ni guarda relación con el cantante y guitarrista de los Dire Straits) a lo largo de la lectura esa singularidad se hace más y más evidente, a medida que vamos conociendo al personaje más íntimamente y las circunstancias que le irán rodeando a lo largo de la vida.
Martín era un niño normal, no vayáis a creer que las ansias de matar le acompañaron siempre. Es más, creo que nunca las ha tenido, porque el hecho de haberse convertido en un asesino a sueldo de élite solo fue fruto de la casualidad. Huérfano de madre desde los seis años, vive con su padre, chófer de un millonario constructor que amasó su fortuna levantando barrios marginales en pleno apogeo franquista y que cuando se cansó de ganar dinero, se reconvirtió en intelectual trasnochado valiéndose del poder del que gozaba como buen cachorro del régimen. Si os digo la verdad, es todo un personaje, lo cual tiene más mérito todavía cuando el sentimiento más liviano que este hombre genera en el lector es el de asco mortal, ya que todo lo que de él transciende es corrosivo, viscoso, porque es la personificación del vómito, dado que nunca ha conocido la moral, ni la ética.
Fue precisamente durante unas vacaciones en la playa de la familia Virao, cuando Martín conoció a Lena. Él tenía tan solo doce años y ella veinte. En realidad se llamaba Elena Cohen, era escritora en ciernes y la amante del momento de Sebastián Virao. Lena no se fijó en él, pero Martín se enamoró de ella y se hizo el firme propósito de conseguirla, tarde o temprano.
Desde ese momento, la vida para Martín gira en torno a cómo conseguir acercarse a ella. Tiene claro en ese momento que ha de ser por la vía de la literatura y toma la decisión de convertirse en escritor para estar a su altura y encuentra la fuente de la sabiduría en la biblioteca de Sebastián Virao.
No es fácil e irá pasando el tiempo. Llegado a la juventud, comenzará la carrera de Derecho y trabará nuevas amistades. Nacen, en aquella época, los Dire Straits, una pandilla de la que Martín es la cabeza visible y de ahí que tome como alias el de Knopfler. 

Para costearse sus caprichos Martín trabaja en una agencia de viajes y escribe la novela con la que quiere impresionar a Lena llegado el momento, pero sus amigos de esto no saben nada, porque son unos malcriados de familias boyantes y clasistas que no le mirarían a la cara de saber a qué estrato social pertenece. 

Todo se complica cuando su padre muere, porque más allá de lo que le pueda afectar en lo personal, necesita protección económica para seguir manteniendo su status. También se llevará un varapalo cuando acude a una presentación de la nueva novela de Elena Cohen, pues tras conseguir pasar la noche con ella y ofrecerle su manuscrito, ella le echa con cajas destempladas y le indica que la novela no tiene calidad literaria.
Aparece entonces El Posibilista cuando Martín empieza a tocar fondo y prácticamente le mantiene, tanto en sus gastos corrientes como con la droga, que consume a diario y en cantidades industriales. Le propone unirse a la Organización para la que trabaja y convertirse en asesino a sueldo. Tras unos reparos iniciales, acaba aceptando la oferta, motivado más que nada porque desde esa perspectiva es viable que pueda ganarse su sitio en el corazón de su amada. 

Pero para conseguir el éxito tendrá que pasar por chapa y pintura y, de ese modo, le enviarán a talleres para adquirir todas las habilidades que un trabajador de este tipo debe poseer. Tras una estancia en Tolstoi Farm, emprende la segunda fase: crearse una identidad que le permita disimular a qué se dedica realmente. Tiene que casarse, a ser posible con una mujer anodina y gris como la personalidad que él debe mantener y tener hijos, así como un trabajo estable que le permita viajar sin crear sospechas. Para lo primero le dan carta blanca, en cuanto al trabajo "oficial", se lo proporcionará la Organización.
Cuando consigue realizar unas cuantas misiones y convertirse en el mejor de los asesinos a sueldo, volverá a encontrarse con Elena Cohen, que ya está en horas bajas como escritora y, como presumía, su idilio se hace realidad. Y, de no ser por la ambición de Lena, que no se resiste a pasar inadvertida, quizás su amor se hubiese consolidado... ¡pero nos hubiésemos quedado sin una historia tan original y adictiva como sorprendente!.
¿Y por qué os digo esto? No sé si he sido demasiado explícita a la hora de contar la trama. Es posible, aunque también os digo que todo lo contado es solo la punta del iceberg, porque donde reside, para mí, la grandeza de esta novela es en disfrutar de la forma de narrar del autor, con unos recursos literarios a la altura del mejor escritor que podáis conocer. Para que os hagáis una idea de la manera tan rotunda y descarnada de dirigirse al lector, os pongo un simple párrafo de los que aparecen en las primeras hojas:
“Soy un ser con dos vidas.  La de asesino frío y despiadado, y la de padre rumiante de una familia de apocados.  Mi primera vida es la auténtica y llegue a ella desnudo con el único deseo de ser amado.  La segunda, la del honrado padre de familia, es una tapadera, una falacia que me sirve como puerto al que recalar antes de volverá zarpar en busca de la mujer que me abrió las puertas de su jardín secreto”.
A todo ello, también quiero mencionar la riqueza del vocabulario que emplea, la forma de adjetivar que utiliza, pues cogiendo una página al azar (la 133 en concreto), me he encontrado con estas palabras que me han resultado curiosas:

Y, por supuesto, porque la trama es de las más atractivas con las que me he encontrado a lo largo de mi vida como lectora y no solo por su originalidad. O porque sus personajes están tan bien perfilados, tienen una personalidad tan impactante y tan atractiva que me han asombrado. 

Es curioso, porque no he llegado a empatizar con ninguno, aunque al final he redimido al Posibilista y eso me daba qué pensar, porque decidme la verdad, ¿a qué no es frecuente leer una novela donde todos los personajes te parezcan odiosos, que no veas en ellos un atisbo de humanidad y que consiga engancharte de tal manera? A mí me hizo pensar, en ocasiones, a El Padrino, de Mario Puzo, pero enseguida encontraba la explicación: escuchar la palabra Mafia implica que, por principios, vamos a ponernos en contra por todo lo que conlleva. 

Sin embargo, este autor creó un protagonista tan contundente, con unos principios morales tan arraigados que nos hizo cuestionarnos que, en un momento determinado, nos posicionásemos al lado de semejante personaje. En este caso, ya os digo que no, que cuando se acaba la novela y haces un repaso, solo se salva el Posibilista y porque su historia personal, sus motivaciones, sí le humanizan.
En lo que se refiere a la parte "protesta" no quiero extenderme para no eternizarme. Simplemente salta a la vista que Daniel Vázquez Sallés cuenta con un bagaje cultural, profesional y personal tan amplio, tan exquisito, que nos ha regalado una crónica tan ácida como realista de lo que a lo largo de su existencia ha podido comprobar en primera persona y entiendo que agradecérselo es lo mínimo que podría hacer desde aquí.
Esta reseña participa en la iniciativa #SoyYincanera