viernes, 17 de enero de 2014

Restaurante Aurora do Carballiño - Lugo


Hace unos días estuve en la ciudad de Lugo, y como mi amiga Marta me había hablado de un nuevo restaurante del que había leído una entrevista que le hicieron a Aurora Baranda, la propietaria, una conocida pulpeira de  O Carballiño. El local ocupa el edificio en el que antes estaba el Restaurante Sevilla, junto a la Estación de Autobuses, muy cerca de una de las puertas de acceso a La Muralla. 


Como el restaurante esta ubicado en un zona muy céntrica y, también por conocer nuevos lugares, nos acercamos hasta allí, a ver que nos encontrábamos.

La fachada del edificio,  salvo por el nombre del restaurante, estaba igual que antes, vamos que en los cuatro meses que lleva abierto este nuevo local seguro que más de una vez he pasado por allí y no me había dado cuenta del cambio. Pero cuando te fijas en la puerta de acceso, ya empiezas a apreciar ciertas diferencias…

Yo había comido en el antiguo restaurante Sevilla, en varias ocasiones, era un restaurante de esos que no te dejan ninguna huella,  con varios tipos de “menus”  muy arregladitos de precio y una calidad muy normalita, con una decoración clásica de los años 60, resumiendo, un restaurante del que sus días de gloria quedaban ya muy lejanos. 

Pero como os iba diciendo, en cuanto traspasas la puerta de acceso al local la sorpresa te apabulla ya que te encuentras con un espacio abierto de grandes dimensiones, que no concuerda con el edificio que se ve desde la calle, una simple casa de dos alturas con un tejado a dos aguas, y que con sólo traspasar la puerta se convierte en un espacio de tres niveles, totalmente abierto…  dan ganas de salir a la calle y mirar de nuevo el edificio.  

Por lo visto al hacer las obras de remodelación el edificio fue vaciado totalmente por dentro y se construyeron los distintos niveles en columnas de hierro, creando una sensación de enorme amplitud. 

Con la  combinación de materiales nobles, principalmente madera, piedra, acero, cristal, etc.  han logrado una decoración   que es un ejemplo de equilibrado contraste entre un estilo industrial con toques vintage que resulta espectacular aunque en algunos lugares no apto para las personas que sufren de vértigo...



En esta decoración destacan muchas cosas, entre ellas las mesas del segundo nivel que están metidas en enormes cubas de vino, y que dan la sensación de que están colgadas en el aire. 

Esas cubas, que además de cumplir como objeto decorativo, aportan intimidad a modo de reservados y las paredes unas de piedra y otras recubiertas con tablas de madera que proporcionan un entorno muy cálido




Como os decía el restaurante se ha estructurado en tres niveles, en la planta baja, al entrar, nos encontramos una gran barra de bar; lo primero que nos llama la atención es la iluminación:  unas  grandes bombillas que cuelgan de sogas que penden de unas vigas de hierro ubicadas en el tercer nivel y detrás de éstas una pared de tacos de madera, que igualmente baja desde el nivel más alto del restaurante a la barra del bar. 
Foto de la Voz de Galicia

 Siguiendo hacia la izquierda, dejamos la escalera de acceso a las plantas superiores y allí vemos tres mesas con sus sillas (todas diferentes), de las que podemos decir que son normales y otras mesas en cubas y al fondo tenemos la cocina, solo separada por unas puertas de cristal, en ella se pueden ver las enormes ollas en las que se cuecen los pulpos, especialidad de la casa. 

 

Al otro lado de la barra, también hay unas mesas con sillas y el acceso a la única zona cerrada del restaurante: los aseos, en esta superficie, la pared esta tapizada con láminas de madera natural y antes  entrar en los servicios hay unos lavabos tallados en bloques de piedra que están  sobre una base de madera.



Subiendo las escaleras llegamos al segundo nivel en el que hay mesas pequeñas para dos comensales y mas grandes, todas ellas distintas entre si y muy originales; en los extremos arrancan una escaleras que va al tercer nivel.



En una de esas escaleras que va del segundo al tercer nivel nos encontramos este original aplique de luz:
En el tercer nivel, en uno de los extremos han puesto una especie de reservado, abierto, con una gran mesa, como para comidas de grupo y en el otro extremo un par de mesas-cuba.




Volviendo al apartado culinario, ya dije antes que la especialidad de la casa es el pulpo, que en Lugo lo preparan divinamente, pero también tienen otras recomendaciones: 



Nosotros esa noche éramos tres y tomamos un entrecot de buey, bacalao a la leche y churrasco de ternera, los platos de carne llevaban una guarnición de patatas fritas y de postre tomamos arroz con leche y milhojas de toffe y, para beber tomamos agua mineral.  Para que tengáis idea de los precios, os diré que la factura subió a 51€, pero teniendo en cuenta la calidad de los productos la relación calidad precio me pareció muy buena.

 


Cómo llegar:
Dirección: Rúa Cidade de Vigo, 1, 27002 Lugo
Teléfono: 982 25 12 02


Así que ya no os quedan excusas para no venir a Lugo, ya conocéis un restaurante (de los muchos y buenos que hay), también un hotel, monumentos y encantadores lugares para visitar en los alrededores


Enlaces relacionados:
Mazo de Santa Comba (Lugo)
O Cebreiro (Lugo)
Hotel puerta de San Pedro - Lugo
  

3 comentarios:

  1. Me ha sorprendido, no esperaba encontrar en Lugo, ciudad tan tradicional, una pulpería con tanto estilo.
    Besos,

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  2. La remodelación está claro que ha sido espectacular, pues tiene una pinta estupenda. Y por lo que se aprecia, la comida también.

    Un beso.

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  3. Menuda preciosidad, me han encantado lo de las barricas.
    Un beso!

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