lunes, 28 de abril de 2014

Sant Jordi Bloguero - 2014 - La espera ha terminado felizmente

Estaba esperando, con los nervios a flor de piel, por tener alguna noticia de la recepción de mi paquete, lo que acabo de confirmar y es que puse mucha ilusión al prepararlo, pero ya volveré después a mi envío pues primero quiero agradecer a Rebeca de Winter que fue mi bloguera invisible, en esta edición, el detalle y buen hacer con el que ha preparado mi Sant Jordi 2014.



Para empezar por un orden, lo primero, aunque por accidente, el paquete llegó a mis manos el mismo día de Sant Jordi; resulta que el domingo 20 me fui de viaje y al volver a casa, el martes 22,  en el buzón me encontré el aviso de correos en el que me notificaban que habían ido a entregarlo pero no había nadie en casa, así que el miércoles 23 fui a recogerlo, más oportuno no pudo ser???  

Al abrir el paquete me asombre al ver su contenido:  la novela de Susana Vallejo: Calle Berlin, 109, y aunque no la he empezado a leer, tiene una pinta estupenda, una agenda (que me encantan,  siempre llevo una en cada bolso) y seis marca-páginas. Me decía Rebeca en un comentario que me dejo que había visto en mi blog que me gustaban y había metido unos cuántos (los colecciono).  Qué maja!!!

Os pongo una foto del conjunto:



Y esta otra de la rosa, para que veáis que preciosidad, además se nota que estoy haciendo un curso de fotografía,  no????



Y volviendo a mi envío, el Sr. Ramdon, según me comunicó oportunamente Kayena,  me emparejo con Halcombe, del blog La vida no basta, un blog que no conocía, aunque esta activo desde el 2009, en el que por cierto he visto unas reseñas muy interesantes y que os recomiendo; este es el enlace

Y aunque lo que más ilusión me hace es prepararlo,  no os puedo enseñar fotos de mi paquete pues se me olvido hacerlas, pero si entráis en el blog de Halcombe las veréis.  

Como en esta ocasión estaba sobrada de tiempo, lo preparé todo  con mucho entusiasmo; primero mirando y mirando encontré una preciosa rosa de jabón y que olía de maravilla,  y como la vi un poco frágil para que no se rompiera (como el libro es tan voluminoso y pesa lo suyo), preparé una caja de zapatos, en la que pinte en la tapa la “menina” icono de mi blog:


lo que me llevó su tiempo y correspondiente esfuerzo; la caja la recorte para que no sobrará demasiado, pero… me pase en el corte y resultó que la rosa no cabía… no os penséis que sencillamente podía haber cambiado la caja, pero es que aunque me daba tiempo para pintar otra no estaba segura de que la pintura, al oleo, se secara en fecha, y además me daba mucha pena no utilizarla así que me resultó mucho más sencillo buscar otra rosa y encontré un marca-páginas, que junto con una agendita es lo que le envíe a mi bloguera, también invisible, de la que por su nombre no tenía la menor idea de quién se trataba.

En fin, como siempre me divertí mucho con esta iniciativa que saca de mí la creatividad que tengo tan escondida.

Y por último, muchas gracias a Kayena por hacer de esta iniciativa un acontecimiento tan bonito y divertido.